La Navidad es época de celebraciones, comidas copiosas, viajes y, a veces, pequeños excesos que pueden pasar factura a nuestra salud. En medio de este ajetreo festivo, muchas personas recurren a la automedicación como una solución rápida ante molestias comunes. Pero… ¿es realmente seguro?
¿Qué entendemos por automedicación?
La automedicación consiste en tomar medicamentos por iniciativa propia, sin el consejo de un profesional sanitario. Esto incluye desde tomar algo “porque me lo recetaron una vez y me fue bien”, hasta seguir recomendaciones de familiares o buscar información en internet sin contrastarla con un profesional.
Por qué en Navidad aumenta el riesgo
Durante las fiestas, el ritmo de vida cambia: comemos más, dormimos menos y nos exponemos a situaciones de más estrés o incluso ansiedad. También hay más reuniones, desplazamientos y cambios de rutina. En este contexto, es común sentir molestias como acidez, dolor de cabeza, resfriados o problemas digestivos… y buscar una solución rápida en el botiquín.
Pero este “remedio rápido” puede traer consecuencias inesperadas.
Los riesgos de automedicarse
Automedicarse no es algo inocente. Puede tener efectos secundarios, interacciones con otros medicamentos, provocar alergias o incluso enmascarar síntomas de enfermedades más graves.
Además, muchos medicamentos que parecen inofensivos pueden tener contraindicaciones si se toman sin el control adecuado, especialmente en personas mayores, embarazadas, niños o personas con enfermedades crónicas.
¿Qué hacer ante molestias comunes en estas fechas?
Lo más importante es no actuar por impulso. Ante cualquier malestar, lo mejor es consultar con un profesional sanitario. En muchas ocasiones, basta con ajustar la alimentación, descansar un poco más o hidratarse bien.
Y si realmente se necesita medicación, un profesional sabrá valorar tu caso y ofrecerte la opción más segura y eficaz.
Consejos clave para evitar la automedicación
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Evita guardar medicamentos de tratamientos anteriores, especialmente si han caducado o si no recuerdas para qué eran.
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No tomes medicamentos «por si acaso» o «porque a alguien le funcionó».
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Consulta siempre con tu farmacéutico o médico antes de tomar algo.
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Lee el prospecto y sigue las indicaciones si tomas cualquier medicamento autorizado por un profesional.
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Mantén los medicamentos fuera del alcance de los niños y en un lugar adecuado.
Estas fiestas, cuida también de tu salud
Disfrutar de la Navidad no tiene por qué estar reñido con cuidarse. Presta atención a tu cuerpo, escucha sus señales y, ante cualquier duda, busca siempre el consejo de un profesional.
Recuerda: un mal uso de los medicamentos puede tener consecuencias serias. Estas fiestas, apuesta por la prevención y la responsabilidad.
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